Vamos volviendo de las playas, montañas, campings, chalets y apartamentos. Sigo con la serie, llegando a los 50 retratos ya, como la cosa marcha bastante bien creo que durante el otoño, por lo menos, voy a seguir engañando a mis amigos...
Esta vez ha sido una de esas en las que la víctima llega con alguna cosita para proponer, probamos así, asá, mira a ver, yo creo que... y al final sale lo que sale...
Al principio le dejé la nariz fuera para no matarla demasiado pronto, y va y me gustó más que cubriéndole toda la cabeza, y así se quedó... aunque ella estaba dispuesta a morir...
esta tenía ganas de hacerla, es la máscara más recurrente, la que todos hemos tenido alguna vez... digo yo... si no es que hay algo incompleto en la infancia... esta máscara es como los pedos con el sobaco... un clásico...